
En una conferencia realizada en Chile el año 2009, Julio Olalla nos ofreció una historia que quedó dando vuelta en nuestras cabezas y una distinción maravillosa que marcó casi todas las conversaciones que surgieron en ambos días y una reflexión que ha continuado conmoviendo a nuestra comunidad: Una buena vida y una vida mejor. |
Para no reconstituir el paradigma de acción y esencia comunitaria, se debe comprender la concepción cosmogónica comunitaria. Las naciones indígena originarias, desde el norte hasta el sur del continente de Abya Yala, tiene a su vez diversas formas de expresión cultural, pero emergen del mismo paradigma comunitario; concebimos la vida de forma comunitaria, no solamente de relación social sino de profunda relación de vida. Por ejemplo, las naciones aymara y quechua, conciben que todo viene de dos fuentes: Pachakama o Pachatata (Padre Cosmos, energía o fuerza cósmica) y Pachamama (Madre Tierra, energía o fuerza telúrica), que genera toda forma de existencia. Es claro y contundente lo que los pueblos originarios decimos: “si no reconstituimos lo sagrado en equilibrio (Chacha Warmi, Hombre Mujer), lo espiritual en nuestra cotidianeidad, definitivamente no habremos cambiado mucho, no tendremos la posibilidad de concretar ningún cambio real en la vida práctica”. |
