La Construcción de un Miraculum
Tierra Corazón
Andrés Novoa




"Retornar a un habitar el planeta en comunidad;

al ser que se conecta con toda forma de vida,
que reconoce la suficiencia de lo simple, que escucha,
que está al servicio e inspira la conservación de la diversidad."


Esta declaración representa para mí, si pienso en verla hecha realidad, un milagro, es decir, algo que se liga al asombro ante lo inefable. Si le creemos al origen de la palabra milagro, "encuentra su raíz en el latín miraculum que significa mirar". Los latinos llamaban miraculum a aquellas cosas prodigiosas que escapaban a su entendimiento, como los eclipses, las estaciones del año y las tempestades. Así entonces, miraculum proviene de mirari, que en latín significa "contemplar con admiración, con asombro o con estupefacción" .

Yo contemplaría con admiración y con asombro el día que encontrara que los seres humanos encontramos una manera de habitar el planeta como una sola unidad con todas las formas de vida. Y lo contemplaría de ésta manera porque "tengo un sueño", como diría Martin Luther King aquel verano de 1963; sueño con que los seres humanos (empezando por mí) podamos reconocer la suficiencia de lo simple, que podamos escuchar y escucharnos, que podamos ponernos al servicio de nuestros hermanos y hermanas, y que desde ahí, desde el servicio, seamos fuente de inspiración para todos los seres en la conservación de la diversidad.

Luego de 22 años de investigación científica, Gregg Braden escribe un libro llamado "El Tiempo Fractal" . Él defiende una distinción de la "coherencia" que se ilustra en el siguiente fragmento:

"Cuando muchos de nosotros nos reunimos y creamos una emoción común, esa experiencia es llamada "coherencia". La "Coherencia" puede en realidad ser medida. Mide 0.10 Hertz de frecuencia. Esa es la medida de la coherencia creada entre el corazón y el cerebro."


Y más adelante dice: "Cuando creamos esta coherencia dentro de nuestros cuerpos, esto dispara cerca de 1,400 cambios bioquímicos. Los procesos de rejuvenecimiento comienzan. El nivel de la hormona endógena -hormona dadora de vida- surge en nuestros cuerpos. Nuestros sistemas inmunes se convierten fuertes realmente. Pensamos con más claridad. Nos ponemos menos agresivos. Los campos magnéticos del corazón están siendo ahora documentados. Estamos enfrentando los desafíos más grandes de los últimos 5,000 años del registro de la historia humana."

Así es que mi sueño es que alcancemos esa "coherencia", que podamos alcanzar una emoción en la cual nos sintamos conectados con la vida del planeta, con la vida de quien nuestros ancestros han llamado La "Madre Tierra". Que esa sea nuestra experiencia cotidiana…
Que esto pase requiere, parece ser, que trascendamos algunos de los paradigmas que hemos aprendido como humanidad, que transformemos nuestra energía y que vayamos más allá de nuestra racionalidad…, no sería eso un milagro extraordinario?

Lo primero, decir que sí creo que es posible construir un milagro, y digo construir porque eso me pone, nos pone, en el lugar del agente activo frente a lo que está pasando, frente a las circunstancias que estamos viviendo y que no vale la pena repetir aquí.
Y es entonces que me aparece la pregunta de siempre, a mí que tengo formación de ingeniero: cómo? CÓMO?

Esta pregunta ha acompañado al equipo de personas que hoy por hoy le estamos apostando a un proyecto que llamamos "Tierra corazón", un proyecto que ya está cumpliendo 2 años de haber empezado en Colombia y que está logrando conectarse con su propósito, un proyecto que está abriéndonos una mirada a aprender ¿cómo habitar el planeta de una manera diferente? Es en medio de la exploración de éste proyecto que nos encontramos con una pista, un indicio, un mensaje: "no hagan tanto, conéctense conmigo, con mi ser" – esto diciéndolo la Tierra en un ejercicio de constelación que una Coach (Sandra Flechas) nos regaló.

"No hagan tanto", pero si eso es lo que hacemos todos los días!! Y entonces qué hacemos? - Fue la primera pregunta que se me ocurrió articular… jajá, volvió a hablar el ingeniero.
No sabemos bien, ni mal, el "cómo". Hoy aquieto mi angustia pensando en las palabras de Randy Harward: "No hay soluciones. Sólo necesitamos tomar la decisión. Entonces, las soluciones serán creadas".

Es en éste espíritu que lanzo una invitación, un pedido de ayuda, en todas las direcciones para que empecemos a crear un nuevo habitante del planeta, y para crear algo necesitamos empezar a creer en algo distinto, porque "lo que yo crea, crea el mundo".
Tenemos que reunirnos todos juntos para hacerlo. Poder pasar de una vida basada en la supervivencia a una basada en la satisfacción. Cambiar la narrativa que tenemos de lo que está pasando actualmente en el planeta, pasar de una basada en el miedo y la separación del ser humano del "ambiente" a una de amor y agradecimiento, de conexión y confianza.

Para finalizar les cuento algo que ha llamado mi atención en los últimos días. Hice el compromiso de escribir para el Newsletter de Newfield hace ya varias semanas, y sin embargo sólo después de este largo tiempo (a mi juicio) es que le puse cuerpo a hacerlo, por qué?

Me encontré con un dato que me parece de lo más relevante, en Estados Unidos, dónde analizan y estudian cada cosa, encontraron en estudios relacionados con la intención de voto que:

Únicamente 2% de las personas encuestadas reportan [libremente, sin que se les pregunte explícitamente] que el tema ambiental es importante para ellas

Aún más, entre 1996 y 2004 el porcentaje de personas [en USA] que admiten estar de acuerdo con la declaración "Para preservar los trabajos de las personas en este país necesitamos aceptar mayores niveles de contaminación en el futuro", creció de 17 a 27%


Para mí lo anterior refleja un desafío enorme, porque mi interpretación es que para la mayoría de nosotros el planeta es importante, es un tema que nos inquieta, pero que nos cuesta darle prioridad y llevarlo a la acción. La conversación que queremos proponer en "Tierra Corazón" requiere de un enfoque diferente, un enfoque que nos permita hacer desde el corazón.
Dado que nuestra escala de valores está en función de nuestras relaciones con otros, requerimos ser capaces de crear una cultura donde recompensemos a los demás por sus actos en conexión desde el corazón y no desde los modelos económicos y separacionistas que conocemos.

En esta conversación que hemos empezado, estamos buscando conectarnos con otros que tienen nuestra misma inquietud, es así como hemos encontrado a un Julio Olalla que nos ha querido escuchar, nos ha conectado con Rodrigo Calgani y su proyecto en Chile, y así con otros.

Te invitamos a acompañarnos a construir el milagro que quieras construir desde el corazón, si algo en ti se mueve en este escrito, no dudes en contactar a cualquiera de quienes estamos caminando en Tierra Corazón o nuestro equipo base:

Andrés Novoa, Carolina Guevara, Fernando Rey, Gloria Sanguino, Johanna Escobar, Carolina Gómez Vásquez, Heidi Pohl, Jorge Enrique Monje, Andrés Saldarriaga

No todos somos Coaches, la mayoría sí y nos encuentras a través de tu red de Newfield.

Me despido con unas frases que saco de Rodrigo Calcagni.:

"Es tiempo de invertir en la tierra, ustedes son mensajeros, nuestro honor atenderles"

"Me cuido, yo te cuido, juntos cuidamos la tierra"


Andrés Novoa


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