Grupo Visiones Unidas, ACP Caribe
El primer Regional organizado por Skype
Por Ernesto Mollinedo(Guatemala)


Nos conocimos el día 25 de marzo del 2011, la última tarde de la primera conferencia que se celebro en Colombia.
Ana Maria Torres, Beatriz García y Alejandra Fernández, nos presentaron a todos y nos comunicaron que seriamos el grupo a trabajar en el resto del ACP.

¿Cómo se llama cada uno de ustedes? ¿De donde son? ¿A que se dedican? ¿Que es lo que les trae aquí? ¿Qué oferta son cada uno de ustedes para este grupo? ¿Qué nombre le pondrán?

Estas fueron las primeras preguntas que nos surgieron.

Todas las contestamos en esa tarde y al grupo le pusimos un poderoso nombre que comunicaría todo lo que representaría este hermoso equipo de Coaches, ayudantes coachees y aprendices: VISIONES UNIDAS.

       
Primera foto del grupo               

Cada uno partió a su país y empezamos a comunicarnos por mail

 ¿Y conversar? ¿Cómo

El primer desafío: Empezar a usar Skype como centro de comunicación y coordinarnos con la hora de cada país y del mundo, porque Bernardo Crespo(España), Julia Volynskaya (Rusia), Ana María Torres (Chile), Beatriz García, Hugo Martínez y Alejandra Fernández (México), Pía Ortiz, Gaby Solís, Esteban Dávalos y Lorena Castañeda(Ecuador), Adriana  Ibarra e Inés Carafi  (Miami, USA), Kiki  Fabini(Costa Rica),Heraldo Suero(Dominicana) y Ernesto Mollinedo (Guatemala) todos teníamos hora diferente.

Iniciamos las conversaciones y no sabíamos cómo empezar a organizarnos. Lo principal fue que todos nos declaramos aprendices de todos, por lo cual fue más fácil para nosotros enfrentar este desafío y convertirnos en diferentes observadores y aportar miradas diferentes. Nos repartimos tareas y cada uno desde su país fue aportando con su trabajo y todo era a través de Internet y conversando en Skype a diferentes horas. El mundo se hizo pequeño para nosotros y cada vez estábamos más cerca y nos conocíamos más. Siempre nos acompañaron  en este viaje  la luz guía de Ana María, Alejandra y Beatriz, quienes  nos cuidaron, alumbraron y orientaron a la que para muchos de nosotros sería una experiencia inolvidable y una de los mayores aprendizajes en nuestra vida.

Lore, Pía y Gabriela se quedaron en Ecuador y desde alli organizaron el primer regional en el centro del mundo. Marcaban el inicio de una nueva era para ese país.
Llego el 16 de junio y el regional se inicio a las 8:30 am. 90 personas asistieron a la invitación y nosotros, nerviosos, pero preparados y dispuestos a la acción lo iniciamos.

Lo que sucedió ese día fue mágico, el público se conectó con nosotros y durante todas las exposiciones nos sentimos en familia.

                   
PRESENTACION DEL GRUPO “VISIONES UNIDAS” AL PÚBLICO

¿Qué aprendimos cada uno de nosotros? ¿Qué observadores fuimos de este aprendizaje?

Cada quien reporta desde el observador que fue.

Lorena  Castañeda (Ecuador)
 
Llegaban de distintas partes del mundo seres humanos grandiosos, dispuestos a hacer la diferencia en el mundo, a cumplir su promesa, a hacer su regional. Los alumnos que llegaban eran: un español, una alemana, una rusa, dos colombianas, una argentina, un dominicano, un guatemalteco, un mexicano, y 2 ecuatorianos.

Nosotros viajamos desde Ecuador, el día mismo de la preparación del regional. Desde el aeropuerto nos acompañaban los nervios, la angustia, el susto, la desconfianza.

Lo cuento desde mi observador, cerca y lejos a la vez, el día del regional, mañana despejada en Bogotá, temperatura agradable, salón decorado, mesa de registro, agendas, bolígrafos, bocaditos, todo planificado y manejado.

Todos nerviosos, risueños, abrazos van abrazos vienen, dándose seguridad el uno al otro, preparando la música, preparando la cámara, todo listo y dispuesto.

El salón se empieza a llenar, las sillas empiezan a faltar. Hay logística que cubrir, los apoyos estamos ahí para eso, para dar la mano en lo que a nuestro alcance esté.

Ana María toma la palabra y empieza la magia.


Uno a uno fueron rompiendo el hielo, dejando los nervios a un lado y con el miedo de la mano conquistaron al público, claros, dispuestos, creando sueños, hablando de juicios y conversaciones, de lenguaje y afirmaciones, de peticiones, promesas y entre ejercicios, charlas, cuentos, historias, canciones, entre transparencias y quiebres, todo fue creándose de manera maravillosa.

Rompieron esquemas, traspasaron las fronteras, el público emocionado entre centramiento y liviandad, entre apertura y resolución, fueron agradecidos por tremenda hazaña y demostración.

Quien iba a pensar que la distancia no sería inconveniente para crear todo lo que se creo, que se pudo manejar con total éxito los pequeños y grandes detalles, que lo único que hacia falta era compromiso y lo tuvieron, lo demostraron y lo lograron.

Para mi fue una hermosa experiencia, el ver hecho realidad algo que parecía complicado, no hubo distancia que no se la pueda manejar, ni hubo horario que dificulte la comunicación, todo minuciosamente manejado, satisfacción total.

Gracias por haberme permitido ser parte de esta gran experiencia.

            
Esteban Dávalos conversando                                               Heraldo Suero pendiente de los detalles

 Inés Carafí  (Argentina residente en Miami, USA)

Francamente lo que recibí es muy fuerte y les agradezco a todos ustedes y a Dios haber vivido este aprendizaje en Colombia con Newfield. Ante todo que la experiencia del exponerme con toda mi vulnerabilidad en un ambiente donde hay respeto, contención, cariño es un paso más al desprendimiento de mi falso yo, a la comunión con los otros.

 No valgo menos si tengo esto o aquello, o me falta esto otro, es lo que me hace ser Inés, en su condición humana. Es más me despierta más la compasión y la empatía, por mi y por los demás.

Estoy anonadada con la fuerza que tiene un equipo si trabajan de la manera que lo hicimos nosotros durante el Regional, Villa de Leyva y la conferencia con la ayuda de nuestras coaches. Siento que todo es posible si estas bases se trabajan, con lo cual esto se puede trasladar al trabajo, familia, comunidad. Si nosotros casi sin conocernos y habiéndonos visto lo poco que lo hicimos pudimos lograr semejante unidad, armonía, cariño, respeto y efectividad, se puede lograr esto en el mundo.

 Ese es uno de los mayores aprendizajes que tuve. La confianza cumplió un papel importantísimo, en mi equipo, en mí. No se que vino primero, me cuesta separarlo. Me da muchísimas esperanzas en mí día a día. Pues sé que esto es realmente posible, reviví mi fé en la humanidad! Y no porque primara la perfección entre nosotros, muy lejos de esto, diría que todo lo contrario. Cada uno traía lo suyo, éramos unidades y conjunto al mismo tiempo.

Trato de recomponer todos los hechos a los que ustedes nos fueron llevando para lograr esto y mi memoria me traiciona. Quisiera tenerlo grabado paso a paso para poder repetir esta experiencia con los que me rodea. Muchas preguntas se me presentan ante tan increíble experiencia. Lo que si sé, es que es posible. Que la Inés de antes del viaje a Colombia cambió. Me levanto eligiendo agradecer el día que comienza y me acuesto de la misma forma, agradeciendo. Me siento mas libre, liviana, feliz. Se que puedo y cuando no pido ayuda. Estar presente es fundamental.

Quiero dar lo que recibí, quiero más. Tengo una gran ambición, poder lograr más de estos momentos que viví con este grupo de gente maravillosa, a la que llevo dentro de mi corazón. FE ese es uno de mis mayores aprendizajes.

GRACIAS por ser un regalo tan grande en mi vida, ANI, BEA, ALEJANDRA, JULIO, ROCO, ALDO y mis tan queridos compañeros de Visiones Unidas. Cada uno tuvo su mano en mi evolución. No estarán conmigo físicamente, de todas formas, el espacio no me impide tenerlos cerca, me siento muy conectada, están en mí.
Es un honor ser parte de ustedes




Juana Carrasquilla (Colombiana residente en Buenos Aires, Argentina)
 
Mi experiencia con el Regional cambió mi forma de ver el trabajo en grupo y, definitivamente, cambió la manera en la que yo me veía trabajando en equipo. Empecé hablando por Skype con un grupo de personas que había visto solo una vez, de algunas de ellas no me acordaba y solo con una había hablado antes. Entre ellos ya se conocían y habían pasado por momentos que los habían unido y conectado como sólo alguien que hace el ACP  puede entender.

Yo conocía esta cercanía y esta conexión con mi grupo de Bogotá y para mi fue difícil saber que algo tan importante como el regional lo iba a tener que hacer con gente distinta a ellos, pero por haberme venido a vivir a Buenos Aires, tenía que ser así. De todas maneras, me sentía nerviosa.

La bienvenida inicial que me dieron Anita, Bea y Alejandra por escrito me quitó los nervios casi por completo, y desde la primera vez que me reuní con todos por Skype me sentí muy cómoda con ellos. Me acuerdo la responsabilidad que sentía de todo lo que pasara por ser la única bogotana y la felicidad que me daba cuando averiguaba algo importante para el evento.

Sentía la energía del grupo trabajando todos por un fin, haciendo a un lado las dificultades de la distancia y superando los obstáculos que ésta nos imponía.  Fueron días de mucha tensión. Pensar que tenía que hablar delante de tanta gente, sumado al estrés que me generaba que algo saliera mal, me quitaba el sueño. Pero cada vez que llegaba un mail de alguno de mis compañeros en el que nos contaba algún avance, me motivaba para seguir adelante.

Esto nos fue uniendo muchísimo, ya para la segunda semana de estar hablándome con ellos me sentía totalmente parte del grupo. Sabía que todos estábamos nerviosos, cada uno a su manera, y siento que eso nos acercó aun mas.

Cuando finalmente llegó el día de reunirnos en Bogotá, me recibieron con tanta calidez que sentí como si los conociera a todos hace muchos años.

Sin su energía, su apoyo, su apertura y su cuidado, y sin el apoyo de Anita, Bea y Alejandra, para mi hubiera sido muy difícil hacerlo. Sentí una admiración enorme y profunda por cada uno de nosotros y sin lugar a dudas desde ese día me sentí una persona diferente. Una persona capaz de todo, capaz de valorar y trabajar con la fuerza de un grupo para sacar adelante un proyecto, capaz de cumplir con cualquier objetivo, capaz de mostrarme vulnerable y así volver fortalezas mis debilidades.
 
A cada uno lo llevo en mi corazón, de cada uno he aprendido lecciones muy importantes para mi vida, en cada uno de ustedes, mis adorados compañeros de Visiones Unidas, veo a un gran maestro! GRACIAS!
   
    
          


Bernardo Crespo  (ESPAÑA)

Ahora quiero relatar lo que viví allí: Me conmovió ver a Adriana reconocer que tenía pánico a hablar en público y habló en público y enganchó a su audiencia. Disfruté con sensualidad de una rusa moviendo sus caderas y comunicando a un público en otro idioma ajeno 100% a su lengua madre. Bendita Julia. Disfruté con la frescura y el buen hacer de Heraldo y también aprendí del feed back que recibió y de su maestría para escucharlo. Aprendí del coraje de Inés al salir allí, una vez que había declarado antes su incapacidad para este tipo de eventos. Me emocioné al ver a Hugo improvisar un discurso que le fue cambiado 1 minuto antes de empezar a exponer. Sentí orgullo de amigo al ver cómo Esteban movió la sala con su exposición. Sentí alegría, atracción y ternura al ver la alegre primavera de Juana. Me dejó paralizado la persistencia de Ernesto en querer “desnudar” su alma en público. Sentí a Kiki volar por encima de la sala y vi como sus alas desplegaban todo el color, la pureza y el brillo de un ave mágica. Sentí la gratitud en toda mi alma por la ayuda y el feed back de Anita, Bea, Alejandra y la ayuda abnegada de nuestra compañera Lorena y Sergio.

¿Y yo? Yo me sentí impresionado de ver cómo desde diferentes países habíamos concentrado a más de 90 personas para escuchar a unos perfectos desconocidos. Me sentí hinchado de orgullo al formar parte de ese equipo. Y quedé con un aprendizaje con mayúsculas que ahora cuento en mi relato y que sigue marcando mi vida.

Hace unos días me toco vivir una experiencia inolvidable. Delante de casi 100 personas me tocó reconocer que iba a dejar de hablar para empezar a escuchar. Los que estabais conmigo en Bogotá seguro que lo recordáis: ¡Bendita tarea!
A partir de ese momento empecé a darme cuenta de la cantidad de momentos que me he perdido en mi vida. Empezando por no aceptar la realidad en la que encontraba al no dejar que mi cabeza escuchara nada mas allá de mi discurso, de mis ideas fijas, de mis juicios. ¡Cuánto tiempo consumido!, ¡Cuánta energía malgastada!, ¡Cuánta información perdida!

¿Alguna vez os habéis preguntado el porqué de que vuestras expectativas no se cumplan?, ¿Por qué la realidad no me devuelve lo que yo esperaba? En mi caso ha sido una pregunta recurrente. Ahora descubro al dedicarle más tiempo a observar y a escuchar que a hablar, que la realidad siempre me puso la respuesta adecuada, fui yo el que siempre escuchaba mis pensamientos y nunca dejaba hablar a la realidad. Ahora entiendo que siempre hay información en cada desdicha, un aprendizaje en cada pena, una lección en el presente.  ¡Qué arrogancia pensar que la realidad mancilla mis expectativas! Y ahora derramo lágrimas de alegría.  
        

Kiki Fabini (alemana residente en Costa Rica)

Ese Regional en Bogotá para mí ha sido un momento clave en mi vida y las consecuencias que tiene en mí van a ser más visibles en el futuro.

El hecho de que yo, Kiki, estuve en frente de casi 100 personas, dando un “performance” a ellas y sentirme rico, liviano, realizado a pesar de los miedos, temores, nervios que tenía antes,  fue una experiencia única en mi vida que ha cambiado mi mirada hacia mí misma y que de repente me da una cantidad de acciones posibles en mi vida que antes no las veía posibles.

Estoy súper-agradecida conmigo  que me permití  inscribirme en  esta formación y a Newfield que nos “obligaron” a hacer ese Regional! Y claro, sin el amor, el apoyo, la presencia y el acompañamiento de mis queridos compañeros de mi grupo, de Ana María Torres como nuestra supervisora y Beatriz y Alejandra no hubiera sido posible!

Newfield me ha enseñado una vez más qué tan enriquecedor es estar unido a un grupo que tiene el mismo camino, la misma meta y sobre todo, la voluntad de conocerse mejor a sí mismo y de mostrarse vulnerable ante lo demás.

 

LOS NIÑOS DE VISIONES UNIDAS


LOS SERES GRANDES DE VISIONES UNIDAS

Adriana Ibarra (colombiana residente en Miami)

No es casualidad que me encuentre escribiendo de nuestra mágica experiencia desde Villa de Leiva, desde ayer que  tomamos el bus comenzó  a buscarlos inconscientemente con mi mirada deseosa de ver alguna carita de mis afectos.

Ya sentada en el bus respire profundo y mire por la ventana con la vista perdida recordando nuestra preparación vivida el día antes del regional. Ese  día viví lo poderoso que  son los ejercicios de cuerpo, como se transformaron vidas, se llenaron,
Perdonaron y sanaron viejas y hondas heridas, y como nosotros hermanos en el coaching recibimos ese regalo tan maravilloso de nuestra coach y compañeros

Recuerdo ese segundo abrazo que  sentí ancestral como si de siempre nos hubiéramos conocido y, aunque solo nos vimos una vez antes, en este reencuentro se reunieron nuestras almas. Fue como si siempre hubiéramos estado juntos.

¿Como pudimos lograr una simbiosis así? ¿A través de Skype? Solo en newfield. ¿Como 9 nacionalidades se acoplan  de tal manera que lo que surge en el regional nos marca para siempre y marca a la audiencia?

Yo lo llamo amor en acción. El deseo de que juntos el resultado sería el adecuado. La comunicación fue fluida y constante, a veces  agotadora. No todos los mail fueron de planeación, muchos otros fueron de apoyo de optimismo de frases y pensamientos inspiradores. De esta forma nos fuimos sosteniendo los unos a los otros. Ani, Bea y Ale nos apoyaron con su sabiduría  y amor sosteniendo al grupo en todo el proceso.

¿Por qué  digo amor?! Por lo menos a mi ese fue el sentimiento que me impulso a superar el temor de hablar en público. Yo sentir que era parte de ese todo que formamos “visiones unidas” y no podía fallarle a mi equipo. Tenía que brillar para ellos y lo hice y  todo lo hicimos.

Fue mágico ver a Heraldo y su energía, Inés con su candor, Bernardo el hipnotizador, Esteban todo un macho, Juana vital, Hugo todo un orador, Julia sensual, Ernesto lleno de amor que movió la sala entera, KiKi elegante y femenina, y mi Lorena serena y amorosa dándonos apoyo con esos ojos que acarician el alma. Los amo a todos.

 

Estevan Dávalos (Ecuador)

Como empezó mi regional, yo digo que muchos días antes de la fecha del mismo. Empezó con una operación de columna por una dolencia de una hernia discal que ya mi cuerpo me dijo no más. Empezó con la cancelación de hacer el regional con mis amigos de Ecuador. Empezó cuando Anita me decía que tal vez no sea el momento de seguir en este camino por todas mis afecciones físicas y empezó cuando me pusieron al servicio de todos nuestros compañeros para la organización.

Pero empezó  un día antes de viajar, ya que me había comprometido en llevar algo típico de mi país como bocadito para nuestro regional. Mi idea era hacer unos mini quimbolitos (masa de maíz dulce, deliciosa como decían los participantes), sin embargo mi mami y mi tía quienes eran mi apoyo en esa tema no me entendieron la idea de minis e hicimos unos normales.

Recuerdo la cara de mi mami diciendo y ahora como vas a llevar todo eso porque  eran tres cajas grandes llenos de dichos potajes y yo sin poder hacer fuerza. Sin embargo ahí estaba mi gran apoyo Lore diciendo: “yo le apoyo yo me llevo una caja y ahí vamos a ver como le hacemos”. Llegamos a las 4 de la madrugada al aeropuerto retrasado y preocupado de que no me quiten mis bocaditos y la Lore preocupada de que no cargue nada para que mi espalda se recupere.

Viajamos  en asientos separados, y un  amanecer lleno de belleza nos despidió de Quito.

Llegamos a Bogotá, Lore cargaba el equipaje  y cuando pase  el último filtro me pidió abrir mi maleta. Yo  no sabía que hacer; pensé  que el trabajo de mi mami y mi tía y el apoyo de la Lore se fueron al piso. Sin  embargo logre escuchar que buscaban algo de metal y les comente que  iba a un taller y que llevaba las identificaciones, las mismas que solo sirvieron para ese susto.

Al llegar a la preparación un aire de nerviosismo y  miedo  corría por mi. Llegue y en ese momento empezó mi recuperación al  llegar a verlos a todos, sentir su presencia, su apoyo, su preocupación, me transportaron a otro espacio.

También todo lo que ahí se cocinaba me llevo a entrar en conciencia de mí y de  mi cuerpo, de los pesos que cargaba, insatisfacciones y demás, e inicio mi recuperación. Fueron  diez días donde ocurrieron milagros.

Llego el día del regional todos estábamos listos y dispuestos para lo que venía. Todos arreglados, guapísimos. No me olvido cuando me acerque donde Juanita y conversábamos del nerviosismo y  me dijo: mi mami me dio estas gotas y me dijo que me tome un chorrito para estar bien y estoy tranquila, y tome un chorro grande de pasiflora y valeriana y nos volamos.

Ese día fue mágico, se creo abundancia en todo sentido, gente, comida, sentimientos, reflexiones y fue mágico porque todos nosotros Adriana, Kiki, Inés, Juanita, Julia, Bernardo, Hugo, Heraldo, Ernesto, Lore, nuestra  súper Anita, nuestras ayudantes Ale y Bea fueron mágicos.

Que gratos recuerdos amigos que llevo dentro de mi corazón. Guardo la imagen de la Adri abriendo con tanta soltura y sentimiento nuestro regional. Julia danzando como una gacela. Heraldo mostrándonos que hay que fluir y su súper aplauso. Inés venciendo todo temor.  Kiki como toda una diosa una mezcla de aire europeo y sensualidad latina. Bernardo con su timbre de voz tan cálido y con su corazón y sabiduría a flor de piel. Huguito improvisando con las afirmaciones y con las canciones y nos apoyo a todos con la canción que le pedíamos. Juanita empezar de espaldas con la maldita primavera y sin ponerse roja de los nervios.  Ernesto siendo nuestro cámara man y hablando del poder de las conversaciones y lo que logró por este poder de conversar con su padre, y yo parado como que no me dolía  nada en mi cuerpo, dando lo mejor de mi, y viendo a todos mis amigos decirme con sus miradas que lo estoy haciendo bien. No me olvido de Adri diciendo que cuando oyó mi voz no sabía que macho se había parado ahí.

En fin tantas y tantas cosas compartidas amigos que gratitud poder contar con ustedes y ser parte de ustedes. Hoy celebro el tenerlos, porque no tengo compañeros, tengo amigos y en todo el mundo



JORNADA DE LA EXPERIENCIA EN VILLA DE LEIVA


 
CON DON JULIO OLALLA


 ANA MARIA TORRES, ALEJANDRA FERNANDEZ, BEATRIZ GARCIA, NUESTRAS GUIAS.

María Piedad Ortiz (Ecuador)

Al escribir muchas emociones surgen en mi, miles de palabras quieren ser escritas para describir lo que el ACP ha significado en mi vida y aún así no sería suficiente.

Todo comenzó en diciembre del 2010 en una de las tantas declaraciones escribí que mi propósito era formar parte de Newfield, desde la primera conferencia supe que algo mágico iba a encontrar en ese lugar, que algo grande se cocinaba para mi y comencé a mirar y descubrir muchas cosas, sin embargo fue en el Primer Regional organizado en la mitad del mundo ¨Quito-Ecuador¨ donde comencé a dar mi primeros pasos pues había llegado el momento de poner en práctica muchas cosas aprendidas.  Y fue así que junto a Gabi, Lore, Esteban y nuestra supervisora del regional Ivette Urrestarazu empezamos a organizar todo, nos dieron las pautas, los parámetros, quisimos que todo salga muy bien , brindar lo mejor de nosotras y que se viera en cada detalle. Recuerdo la tensión que existía en preparar los temas y una noche mientras hablábamos al respecto Gabi le dije ¨ya no me quiero preocupar, lo peor que puede pasar es que la cague y aún así algún mensaje llegará a la gente¨. Teníamos muchas emociones mientras los días pasaban: miedo, alegría, inseguridad, desconfianza, pasión, etc. todas ellas habitaban por momentos en nosotros. Esteban por motivos de salud no pudo acompañarnos en el regional en Ecuador.

El día anterior que fue la preparación para nuestro regional fue una de las experiencias mas bellas que he vivido, aquel día recibí regalos que llenaron mi corazón, sentir mi cuerpo danzar a la par de mi espíritu fue lo que me empoderó, escucharme y escuchar el corazón de Gabi, Lore e Ivette. Mirar con los ojos del alma, sentirme mimada, querida, amada fue espectacular.

Hasta que llegó el gran día; recibimos apoyo de mucha gente para que todo este listo, estábamos nerviosas y la primera en participar fue la Lore que llevaba puesta la capa de aprendiz, llena de valentía y coraje, de risas y sonrisas que desató en la audiencia. Gabi llena de flexibilidad, liviandad, dulzura y fuerza.

Y salió la teacher Pía! llegó mi momento me temblaba todo por los siguientes 3 minutos y luego sentí que el tiempo pasó muy rápido, allí fue donde aprendí que llegó el momento de Desaprender ese sería una de mis primeros pasos, llegué pensando que la ACP me iba a forjar más fuerte y había llegado el momento de sentirme vulnerable luego de muchos años, supe que llegó la hora de que la ternura y dulzura nuevamente me visite y se instale en cada célula de mi cuerpo, pensé encontrar muchas respuestas y me abrí a la magia de las preguntas, fue el inicio de comenzar a poner límites, a bajar el nivel de fuego que normalmente me acompañaba y abrirme a la sanación que provoca la apertura, dejar que otros me acojan, en fin había llegado a Newfield en el momento preciso para aprende que no solamente debía saber como se escribe AMARSE A UNO MISMO, sino que debía vivirlo en carne propia.

Con todo ese mochila de experiencias y aprendizajes viajé a la segunda conferencia y allí viví un dejavú, llegar a Villa de Leyva, abrazar a mis amigos y compañeros en este camino me hizo sentir en casa, no puedo explicar lo que sentí, solo sé que mi corazón decía conocerlos, me devolvieron la confianza en la gente y a más de eso entendí que a pesar de las diferencias somos uno solo.

Cada uno impacto mi vida: la paz de Julia (Rusia), la seguridad de Heraldo (República Dominicana), la disciplina de Hugo (México), la alegría de Lorena (Ecuador), la transparencia de Gabi (Ecuador), la apertura de Adriana (Colombia), la confianza y fe de Inés (Argentina), la ternura de Ernesto (Guatemala), la feminidad de Kiki (Alemania), la grandeza de Bernardo (España), la fuerza de Esteban (Ecuador), la sabiduría de nuestra coach Anita y la entrega total de Alejandra y Bea. Con ese mega equipo era imposible que pasemos sin dejar huella empezado por casa (o sea por nosotros) y transmitirlo al mundo entero.
Mil gracias por formar parte de mi vida, porque realmente hacemos honor a nuestro nombre Visiones Unidas y saber que no existe límite alguno cuando lo que nos mueve es el AMOR.



Gabriela, Pía y Lore en el primer regional del Ecuador.

Hugo Martínez (México)

Para mí fue una experiencia inolvidable esto del Regional, cuando nos avisaron de éste evento cuando recién nos conocimos me causo miedo, por que estaba escuchando el reto que se venía encima, durante la preparación fue genial ver como mis compañeros estaban supe metidos en toda la organización, yo me sume un poco después a esta carrera, sumando esfuerzos miradas y demás.

Estaba nervioso y ansioso de estar allá en Colombia para el Regional, yo iba claro que sería un regional "mágico" no sabía ni porque, pero estaba seguro que así lo sería.

Algo que me asombró durante la organización y desarrollo del Regional, y lo presumo es que no tuvimos ningún desacuerdo, inconformidad o malentendido. Y todavía hoy aclaro me sigo sorprendiendo que VISIONES UNIDAS vayamos en ese camino, donde todo ha sido aceptación y cooperación.

Fue increíble ver tanta variedad en la sala, desde los participantes hasta los presentadores. Para mí fue una experiencia con harto aprendizaje.

En el Regional logramos conectarnos de una manera que no puedo describir, cuando cada uno de nosotros cuando pasaba al frente de la sala mostraba con maestría sus aprendizajes y también ponía al servicio sus vivencias, experiencias y conocimientos. De verdad que sentía como poco a poco un guisado, un caldo o un brebaje mágico se fuera preparando momento....

En este Regional me fue conferida por mis grandes amigos "Heraldo y Bernardo" la distinción de " filósofo urbano", también me di cuenta de cómo todos fuimos complemento durante esa experiencia, y de verdad los aprendizajes aún no terminan, porque cada vez que vuelvo a recordar encuentro nuevos y mejores aprendizajes.

Hay 3 personitas especiales que quiero reconocer que le pusieron los condimentos esenciales para que este cocción fuera una exquisitez. Ani. Ale y Bea.
Esta experiencia la tengo en mi mente y en mi corazón como una de las mejores de mi vida.

Gracias ACP Newfield!


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