¿Qué te ha pasado a ti con este ACP en Colombia?
Para mí es una confirmación de que ésta es una Tierra que desea profundamente cambios, que desea aprender, que desea entrar en una nueva era.
Colombia es un país que ha tenido una historia dura, difícil y está entrando en nuevos terrenos, necesita nuevos pensamientos y yo creo que nosotros estamos colaborando para que eso ocurra. En ese sentido me siento muy contento.
En forma recurrente los alumnos hablaron de la “magia” que aparece en la sala durante tus intervenciones ¿cómo interpretas eso?
Cuando hablamos de magia, nos referimos a experiencias nuevas, experiencias que no hemos tenido y que nos sorprenden al darnos cuenta que se rompen las barreras invisibles que tenemos en el mundo de hoy, con las crisis que tenemos. Es increíble que en un grupo tan grande, podamos tener tanta intimidad y recorrer terrenos con temas tan amplios como las crisis mundiales y tan simples como las crisis personales. Esa es la sensación de magia.
Por otra parte también se piensa que es mágico cuando somos testigos de que un ser humano está literalmente trascendiéndose a sí mismo, yendo más allá de lo que nunca fue, mirando más allá de lo que nunca vio.
Nosotros usamos la expresión “observándose cómo observa”. Durante el programa yo usé mucho una frase de Einstein ”que las crisis que hemos construido no las vamos a resolver con el mismo nivel de pensamiento que teníamos cuando se generaron”, entonces cuando somos testigos o tenemos la experiencia de entrar en conversaciones con un nivel de pensamiento distinto, la impresión es estar en presencia de algo mágico.
En esta sorprendente relación que logras con los alumnos, especialmente cuando sucede el Coaching en la sala ¿aparece el fenómeno de la intuición?
Ah, muchísimo.
La intuición es un fenómeno interesante, cuando la negamos no aparece pero cuando aceptamos que es una de las fuentes del saber humano empieza a desarrollarse tanto en los participantes como en mi. Yo siempre he tenido la ayuda de la intuición en términos de “leer” dónde están los conflictos, los dolores, las dificultades, los aciertos y la grandeza de la persona que tengo al frente mío.
Para mi la intuición es y será un enorme aliado en mi trabajo y creo que es una invitación a todos los seres humanos a explorarla. Los seres humanos estamos conectados con todo en el mundo, la intuición no es más que estar alerta a todas esas conexiones.
Uno de los conceptos recurrentes que surgieron en esta conferencia es al que tú te refieres como “el llamado”…
Yo creo que a todos nos llega un instante en que nos preguntamos si la vida que estamos viviendo es consistente con los sueños que tuvimos o dejó de serlo.
Hay personas que a los 40, 50 o 60 años se hacen la pregunta ¿esta es la vida que yo quería vivir?, ¿qué pasó con la alegría, la felicidad, el encanto de la vida?... me he transformado en un, a veces, “exitoso ser humano”, tengo dinero, me va bien, etc. y sin embargo tengo una sensación de soledad, de desencanto en la vida….
Esto es muy común. Yo he tenido experiencias con alumnos “tremendamente exitosos” y cuándo he trabajado con ellos me dicen que lo único que quieren es cambiar la vida que llevan, están atrapados porque a pesar de no estar contentos, tampoco ven otra forma de vivir. Y esto tiene que ver con la idea de que hemos perdido la habilidad de vivir una buena vida porque andamos todo el tiempo detrás de una vida mejor.
Nunca damos las gracias por el amor que tenemos, por el cariño, la libertad… por tantos regalos de la vida. No hemos desarrollado la capacidad de la satisfacción ni la emoción de la gratitud.