Entrevista a Rodrigo Pacheco "Roco"

"Cuerpo y Movimiento en el Coaching y en la Vida"

Desde El Aprendizaje en Movimiento(AEM), Las Disposiciones Corporales y la Inteligencia Emocional, han pasado muchas cosas y ahora Roco nos cuenta acerca de su último trabajo "Cuerpo y Movimiento", el cual es parte de la Temporada de Programas 2009.

El Coaching nos habla de la coherencia dinámica entre lenguaje, cuerpo y emociones. De estos 3 dominios y de acuerdo a tu experiencia ¿es el cuerpo el dominio que más nos cuesta asumir/observar como parte activa de nuestra comunicación?

Antes de responder tu pregunta, déjame agradecer la oportunidad de poder conectarme nuevamente con toda la comunidad de coaches. En todos los fines de curso de los diferentes ACP, me quedo con la sensación de querer seguir conversando con la gente. Bienvenida sea pues esta idea, lo celebro y le sacaremos partido.

Volviendo a lo nuestro. Eso que decimos tanto los coaches, que somos seres lingüísticos, no es broma, vivimos en el lenguaje, podemos hacer referencia al cuerpo y las emociones, como dominios de existencia, sólo por que somos capaces de distinguirlos a través del lenguaje. Y como todos sabemos, estos últimos siglos han mantenido en una especie de pedestal superior a la capacidad humana de razonar. La imagen que me gusta es la de un eclipse, cuando los intentamos ver a simple vista no podemos, el resplandor del lenguaje es tan fuerte que no ha permitido ver en profundidad el mundo emocional y el corporal. Para ser más preciso en la respuesta que me pides, pienso que nuestro entendimiento del poder comunicacional tanto de lo emocional como lo corporal está en pañales.
 
Los reportes más recurrente que escucho al final de los procesos de formación, como por ejemplo el ACP son, “No sabía que tenía cuerpo”, “gracias, me hicieron descubrir mi cuerpo”, “me amigue con mi cuerpo”, “me reencontré con el placer de moverme”. Nos encontramos con algunos que nos dicen, “no le encontraba sentido”, “me costaba”. Todo esto está diciendo que cuando tenemos la posibilidad de existir en un contexto que permita conectar y percibir las sensaciones que se despiertan en el movimiento corporal, se nos abren mundos. Y quiero ser enfático, no estamos hablando de munditos, lo que se nos asoma es la punta de un iceberg, con una base infinita.  En ese momento la mayoría se deja tocar por el asombro y se sumerge a investigar sobre estos nuevos territorios, ve la potencialidad del aprender desde el movimiento y como impacta en sus relaciones y comunicaciones. Los que con cariño llamamos “orilleros” (para todas los momentos del aprendizaje desde el movimiento se ubican en la orilla de la sala), intentan  encontrarle el sentido antes de entrar en la experiencia, caen en la trampa de conocer los nuevos mundos desde sus territorios conocidos: “el sentido”, “la razón”. Desde nuestra parte, nunca ha existido un problema con eso, sólo que vemos que la posibilidad de aprendizaje en este dominio particular de la corporalidad, será más lento y de todas formas puede ser igual de poderoso. Hemos tenido excelentes alumnos que han sido muy resistentes a este espacio.

Desde hace algunos años el concepto de inteligencia emocional logró instalar
una nueva distinción para entender la inteligencia humana ¿Podríamos hablar también de inteligencia corporal?

Sí, y te lo responderé en dos partes.
Primero, metodológicamente permite distinguir el dominio de aprendizaje corporal, usando la palabra inteligencia como “puente entre dos mundos”. Los dos mundos son, entre las personas a las que nos referimos en la pregunta anterior (que aprenden más fácilmente por un camino intelectual, donde la palabra inteligencia tiene su prestigio) y las personas que hemos dedicado bastante tiempo a profundizar en experiencias y reflexiones sobre este tema. Es un concepto integrador que ayuda al entendimiento.
Y segundo, si buscamos rápidamente en Wikipedia la palabra:   
“Inteligencia es la capacidad de entender, asimilar, elaborar información y utilizarla adecuadamente”.
Podemos hacer perfectamente la analogía para el dominio del cuerpo. Recuerdo en la época en que fui parte de procesos de entrenamiento de diferentes estilos de baile, eran sesiones extenuantes, donde casi no hablábamos, sólo música y movimiento corporal guiados por algún profesor. Claramente dentro del grupo de aprendices había diferencias en el ritmo de aprendizaje y en la capacidad de retención. Algunos sólo les bastaba mirar una vez las secuencias y la podían interpretar, a otros nos costaba bastante más tiempo. Eso podría ser un ejemplo de inteligencia corporal. Manteniendo la analogía, podríamos hablar de inteligencia corporal como la capacidad de observar, asimilar, sentir, imaginar(se) e interpretar expresivamente mientras se ejecuta. En el caso de estos compañeros de baile la “inteligencia corporal” se extendía en el poder de comunicación y expresión cotidiana a través de su corporalidad. En resumen, sí podemos hablar de inteligencia corporal. 

¿En que consiste tu propuesta de Aprendizaje en Movimiento?

La verdad es que ha sido un camino de vida, es la integración de toda una historia de aprendizajes, que comienza cuando tenía que bailar cumbia  a mis tías cuando tenía cinco años a la hora del té (todavía puedo percibir lo que sentía en esos momentos, entre vergüenza y placer)  y que pasa por variados caminos hasta ahora, donde en los últimos cinco  años, para mi se hace más consistente. Y puedo decir que gracias al lenguaje, la mayoría de los aprendizajes que fundamentan esta metodología han sido experienciales y en el proceso de integración el foco ha estado en conversar, relacionar, asociar, escribir, reflexionar sobre las experiencias y modelos que la sustentan. En esta etapa del proceso desde Newfield, se percibe una madurez de la metodología, hay un poderoso complemento con la mirada del coaching. Deja de ser “mi” propuesta de aprendizaje, hay un equipo haciendo y pensando. Estamos lanzando la segunda versión de nuestro programa, “Cuerpo y Movimiento en el Coaching y en la Vida” y estamos muy orgullosos. Lo que caracteriza a “nuestra propuesta”, es el valor que damos a lo que llamamos dentro del curso los “contextos fértiles” llenos de cariño y respeto, que dejan que el aprendizaje emerja más que presionarlo; el “coaching corporal”, que sigue siendo coaching ontológico con una mirada desde lo corporal y con experiencias transformadoras; las “experiencias significativas”, momentos, hitos claves llenos de significado colectivo y personal; la “libre inspiración”, los modelos que usamos son inspiradores de aprendizaje, los valoramos todos (incluido sus autores) y nos permitimos el renovarlos e interpretarlos constantemente, estamos hablando, de contracción y expansión, conciencia corporal, disposiciones al movimiento, tensiones, Alba Emoting, los cinco ritmos, danza primal, experiencias de conciencia en la naturaleza, conexión-percepción-compresión-acción, coaching ontológico, trabajos de atención y otros. Todos están  al servicio de la transformación de las personas; y siempre mucho movimiento.       

En los cursos de  Newfield siempre utilizas ejercicios y dinámicas grupales.
¿Por qué son tan importantes en tu trabajo?

Algo respondí esta pregunta cuando te hablé de las características de esta metodología. A mí me gusta hablar de “experiencias significativas” más que de actividades y dinámicas. Cuando realizamos estas experiencias, estamos invitando a las personas a sumergirse en el proceso de aprendizaje, literalmente de “cuerpo entero”. Imagínate, el cuerpo está en movimiento. Inmediatamente se involucra otro nivel de entendimiento, que incluso a veces no podemos distinguir. Estamos más expuestos a mayor cantidad de estímulos y más sensibles a lo que percibimos. Están los movimientos propios, despertando infinitas sensaciones, además interactuando con otros, haciendo algo juntos, con contacto personal y más sensaciones. Toda esta revolución interna hace que ese momento comience a ser más significativo, más inolvidable, diferente, lo distingo de otros momentos. Si eso está asociado a poderosos sentidos y aprendizajes,  personales y colectivos, la experiencia propicia la transformación. En el mundo de las organizaciones, vemos una gran acogida a esta forma de aprendizaje, desde el diseño las experiencias las asociamos a situaciones que les sirve para mirarse como individuos y como equipo, ampliando sus posibilidades de desempeño.

Quiero agradecer nuevamente la oportunidad de poder abrir una conversación con toda la familia de coaching, es toda una oportunidad. Antes de finalizar quiero aprovechar este canal para invitarlos a reencantarse aprendiendo y que nos acompañen en el programa, "Cuerpo y Movimiento en el Coaching y en la Vida”.